5 de marzo de 2008

Bauhaus - Go Away White (o como comerte el bizcocho aunque te quede crudo)


Ha sido fugaz y breve la esperanza: dos reuniones para hacer giras (1999 y 2005), a lo largo de las cuales habían ido brotando temas nuevos que hicieron vislumbrar una verdadera reconstrucción del mito. Pero finalmente se han separado. Pero a ellos se lo perdono todo, incluso el que se reúnan para decir que se separan. Incluso les perdonaría si me hubieran engañado otra vez y decidieran requetereunirse de nuevo. No me importaría, se lo dejaría pasar. -de verdad chicos, que no pasa nada- Si es que se me empiezan a hacer mayores -pero musicalmente hay que decir que están en plenísima forma (dinosaurios más decrépitos andan todavía por ahí danzando ajenos a la vergüenza ajena, no lo van a hacer estos, que son unos chavales de cuarenta y largos... )

Pero todo esto podría sonar a homenaje de fan abnegada -y aun cuando se trate de mi grupo favorito, no voy a desprenderme ahora de mi cargo de maligna oficial del blog, porque chicha hay para criticar. Este, su "canto de cisne" (¿cuántas veces puede cantar el cisne según las teorías del marketing?) Go Away White, es un album tan imponente como sorprendente, porque en las primeras escuchas cuesta recordar en él nada de lo que fuera Bauhaus. Así que después de varias escuchas, porque el sonido agresivo y algo crudo lo requiere, pues vas descubriendo que intentan retomar de alguna manera el punto donde lo dejaron en Burning From The Inside, pero 25 años -que se dicen pronto- después, de manera que intenta sonar como debería haber sonado un quinto trabajo... Cómo si no hubiera pasado nada. Si, pero no.

Y es que realmente cabe preguntarse, ¿que puedes esperarte de un grupo idolatrado al máximo durante décadas de silencio, después de que Love & Rockets y Peter Murphy hayan editado muchos más discos en sus respectivas carreras de lo que hicieran en su momento Bauhaus en sus escasos cuatro años de existencia? Pues una cierta decepción, porque lo que viene a los oidos ya no es Bauhaus, sino Peter Murphy y Love & Rockets por separado. Bueno, decepción que no es tanta si recordamos que los propios Love & Rockets llevan disueltos diez años, así que es casi una reunión de todo lo que han sido.

¿Hubieran evolucionado así de haber seguido todos juntos? Quizá, si escuchamos temas como "Two much 21st century" "Black Stone Heart", "Undone", "Mirror Remains" y sobre todo "Endless Summer of the Damned". Llenos de energía glam y regustillo punk, que recuerdan a a sus covers de himnos glam como "Telegram Sam", "Rosegarden funeral of sores" (1980) y "Ziggy Stardust" (1983) o a "Hair of a Dog" (Mask, 1981) "Third Uncle", "In the Night" (Sky's Gone Out, 1982) o "Lagartija Nick" (1982) Pero la guitarra de Daniel Ash, suena a como sonaría en Love & Rockets, grasienta y obscena, (también porque Love & Rockets fueron los que desarrollarían la vertiente más glam de Bauhaus) Por otro lado, Peter Murphy tiene la gentileza de controlar sus excesos vocales para no ahogar los méritos de sus talentosos compañeros.

Pero por otro lado, al final del disco, vienen el misticismo característico de un Peter Murphy neo-musulmán devoto, donde ahora si, puede explayarse con su torrente vocal. "Saved" y "Zikir", son dos más de esos momentos cargados de incienso y surrealismo derviche que siempre han decorado sus trabajos en solitario o que compusieron por entero Dust (2002), posiblemente su álbum más brillante.

Mención aparte merece "The Dog's A Vapour", un tema terriblemente murphiano, que ya apareció en Gotham, su directo conmemorativo de la reunión de 1999. Aqui Peter luce magistralmente las facultades hechicéricas de su voz, pero revestido, especialmente en su apabullante apoteosis final, de toda la carga roquística que sus compañeros saben darle. Quizá un recordatorio de temas que aun siguen poniendo los pelos de punta como "Mask" y "Hollow Hills" (Mask, 1981) o "Swing the Heartache" (The Sky's Gone Out, 1982)

Pero reitero mi perdón, a que hagan un disco forzado, a pesar de su brillantez, con poca armonía de grupo, donde se ve más que Peter Murphy pone voz a temas de Love & Rockets y estos instrumentan los temas de Murphy en un intento inútil de recobrar el punto de fusión creativa de los cuatro. Se lo perdono aunque después de tantos años me resulte tan irreal escuchar algo nuevo de Bauhaus, como de Joy Division (aunque con las ganas que tienen New Order de sacar pasta, ya no me extrañaría que también se "reunieran" con Ian Curtis cantando via psicofónica.

Se lo perdono, porque, son ELLOS, los padrinos de todo lo que ahora se quiera llamar gótico, aunque quedaran perdidos y olvidados en los altares a donde fueron elevados y muchos de los niñatos que se pintan la cara o se gastan dinerales en boutiques alternativas con tal de parecerse a Edward Scissorshands ni recuerden quienes son. Y se lo perdono, porque a pesar de todo Go Away White es un album brillante, donde todos siguen exhibiendo, por separado exhiben como nunca los talentos que les hicieron grandes: creatividad, ingenio y técnica.

Como diría Carlota Montedemo, los ingredientes siguen siendo de primera calidad, les falto un buen horno para que cocieran todos juntos de verdad, pero aunque algo crudo, el bizcocho está bueno.




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Quién es quién en Trastorno Tripolar

Carlota Montedemo se supone que es la jefa, ya sea porque es la mas vieja o la mas gorda, pero las otras pasan de ella y no la buscan mas que porque guisa bien. Enamorada de la cocina exótica, la medicina alternativa y la vida natural, se esfuerza en llevar el estilo y glamour -que sabrá ella lo que es eso- a la rancia casposidad friki. Muy erudita (osea pedante) sabe mas que nadie de todo y sobre todo.

Micaela Frikósmica es la más pava. Alegre, inconsciente e indie-alternativa, al principio resulta simpática, pero al final es tan coñazo como las otras. Quiere ser la más moderna del universo -no terminando de asimilar que vive en medio del campo. Su inútil empeño es precisamente ese, estar a la honda de todo aunque sea leyéndose el 20 minutos y Ragazza y demostrar que no hay nadie tan sensible con el universo y consigo misma que ella misma. Su gran desgracia es no ser miope, así que se pasa el día torciendo los ojos a ver si por fin le ponen unas gafas de pasta graduadas de verdad.

Psygótica Incógnita, es la peor de todas, y no es sólo que le salga de natural, es que se esfuerza en serlo. Inspiradora de los momentos mas deplorables de la humanidad, desde las pirámides en tirabuzón de la Atlántida (afortunadamente sumergidas y olvidadas) al Baile de los Pajaritos, entre otras muchas barbaridades y genocidios, así como de las grandes figuras femeninas de la iniquidad (la Bruja Avería, Morticia Addams, Isabel Pantoja, Condoleeza Rice) Su obsesión, quiere llevar el mal más allá de si mismo, empeñándose en encontrarle su lado oscuro a la propia maldad.

El Nigromante, es posiblemente uno de los hechiceros más poderosos de todos los universos, y también uno de los que más aceite pierden -a pesar de su apostura de machote montañero. Ha tenido muchos avatares y encarnaciones pero para saber más de él, mejor pinchad aquí. Sus importantísimas actividades arcanas se han visto brutalmente interrumpidas tras la aparición de las Frikettes y hasta que no sean expulsadas de nuestra torre, o se vayan por aburrimiento, aquí no se podrá hacer nada serio.

¿Y quién firma todo esto? pues Mefistófeles (aka El Mefi) demonio familiar y visir eunuco del Nigromante, que vivía muy feliz y tranquilo hasta que estas tres petardas llegaron. Bueno sí vale, soy el gato de la casa, pero a mi también me gusta darme pote ¡qué cojones!